Hace unos meses, la
FNE presentó un
requerimiento contra
CCU, principal productor de cervezas en Chile, por diversas restricciones verticales a la distribución y venta de cerveza, mediante incentivos, pagos de publicidad que traían parejada exclusividad de compra del distribuidor a CCU, etc.
En sencillo, CCU, por sus contratos, restringiría la libertad de los establecimientos minoristas de comercializar productos que puedan competirle a los de CCU. Esto es, respecto de su Escudo, Cristal, etc.
Por estos días, la
FNE llegó a
acuerdo sobre el tema con
CCU. No hubo malta. Multa, digo, sino avenimiento.
Claro que las "pequeñas cervecerías" optaron por demandar a CCU ante el TDLC. Una suerte de "free-riding" de la actuación gubernamental.
Envalentonadas, tal vez por el actuar de la FNE, tres cerveceras
se hicieron parte del requerimiento (
Cervecera del Puerto,
Gutmann y
Cervecera Lago Villarrica). Estas tres afirman que la actuación de la cervecera requerida no les permite lograr "
los volúmenes
de comercialización o venta que su capacidad productiva instalada de producción les permite".
Al poco tiempo, dos cerveceras más demandaron también a CCU: primero, fue el
libelo los productores de cerveza
Capital, y luego fue la
demanda de los dueños de
Kross.
Eso, para partir.
Previo a resolver, llénese el schop.