Se ha sostenido que los reguladores de una industria, para ser realmente autónomos e independientes del poder político, requieren un financiamiento ajeno a las vicisitudes (anuales) de una ley presupuestaria, que costee el funcionamiento de las autoridades reguladoras en base a los impuestos generales.
Así, se indica, un regulador debiera ser financiado por sus regulados, mediante la imposición de "tasas" regulatorias.
Intentos en ese sentido hemos visto con el proyecto de ley que modificó la legislación sanitaria y la SISS, de 1995 (proyecto de ley, acá).
Ahora bien, razones constitucionales (no pueden haber impuestos con destinación específica) impiden este mecanismo.
Pues, ese paradigma es hoy refutado por Richard Posner, quien considera que este mecanismo puede originar una regulación más laxa. Más relajada. Por ésto, propone volver a reguladores financiados por impuestos. Sus dichos, acá.
[Gentileza: Camila Saffirio]